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Introduce los asientos contables y tu programa hará el resto

Llega el verano, el sol, el tiempo de piscina...y nos persiguen todavía los asientos contables para finalizar de cerrar libros y poder dar por concluido el mes.

Sin duda, es una de las partes vitales de las compañías y su buen hacer es imprescindible para ser capaces de ver el estado de las cuentas real y las necesidades corporativas en lo que a finanzas se refiere.

Cargos y abonos, ingresos y gastos, en definitiva, los asientos contables, deben estar hechos de una manera clara y ordenada y, por suerte, atrás quedaron atrás los libros en los que la contabilidad iba realizada en lápiz.

Gracias a los avances de software, cada vez hay más programas que ayudan al departamento o a la persona encargada a realizar este tipo de trabajado de una forma más ordenada y eficaz.

El archivo de facturas, tanto para cobrarlas como para pagarlas es vital para poder conocer, a ciencia cierta, el estado de las cuentas. De ahí que la facilidad de ciertos programas hayan agilizado sobremanera la forma en la que se puede trabajar y sacar partido a la informática en este campo.

Pese a que hay una larga lista de programas de contabilidad, hay que buscar el que mejor cubra las necesidades reales de cada empresa. Obviamente no será de la misma utilidad un programa para una pyme de 300 personas y con una facturación de millones de euros que el que puede necesitar una de 4 empleados y que rara vez llega a facturar un millón. Sin embargo, en ambas es vital que los asientos contables sean correctos.

Y para ello nada mejor que tener solo que introducir valores y que el programa haga el resto, de esta manera será mucho más difícil cualquier tipo de errata y será más inmediato todo tipo de información.

De hecho, gracias hoy en día a la nube, se ha conseguido que incluso se pueda introducir en remoto cierta información de forma que no haga falta ni siquiera volver a la oficina y retrasar su actualización.

La innovación en términos de contabilidad viene de la mano de la tecnología ya que, la base financiera sigue basándose exactamente en lo mismo: gastos e ingresos.

 

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