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Parece que el titular no tiene demasiado sentido, ¿verdad? Pero lo tiene. Y mucho.

Cuántas veces, cuando salimos de casa o de nuestro centro de trabajo, según se cierra la puerta, tiramos la mano hacia el bolsillo o el bolso en busca de las llaves...para luego o respirar tranquilos al encontrarlas o acordarnos de todos los antepasados si nos damos cuenta de que se quedaron dentro.

Por mucho que algunos crean poder abrir la puerta, lo cierto es que casi el total de los mortales acaba acordándose de dónde ha visto el teléfono de una cerrajería y empieza a temblar sólo de pensar en lo que costará subsanar un error como el olvidarse las llaves. Pero ya no vamos a ponernos en la peor situación, que encima estén en la cerradura... ... Leer más