CEOE tilda de «sorpresa negativa» el bajo crecimiento del PIB en el primer trimestre y pide no desincentivar «aún más la actividad»

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MADRID, 29 (SERVIMEDIA)

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) calificó este viernes de «sorpresa negativa» la ralentización del crecimiento de la economía española en el primer trimestre de 2022, que avanzó solo un 0,3%, y pidió «evitar medidas económicas que desincentiven aún más la actividad en un contexto de gran incertidumbre».

Así se manifestó la patronal después de que se publicara por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) el dato adelantado de evolución del Producto Interior Bruto (PIB) que, en opinión de CEOE, es una «sorpresa negativa, ya que, si bien se esperaba una ralentización del crecimiento, el 0,3% de tasa intertrimestral supone un significativo freno para la recuperación de la economía».

«De confirmarse este dato, frente a una estimación esperada en torno al 1% para el PIB, podría conllevar una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento para el conjunto del año 2022 del orden mínimo de 0,5 puntos», alertó la patronal.

No obstante, precisó que se debe esperar al dato definitivo, «sobre todo, teniendo en cuenta que, con el estallido de la guerra en Ucrania, en el mes de marzo los indicadores disponibles muestran un peor comportamiento».

La patronal también sostuvo que la composición del crecimiento introduce «ciertos elementos de preocupación», entre los que citó la caída del consumo de las familias, el aumento del gasto público o el incremento de los costes empresariales, que hacen «que los márgenes se sigan reduciendo este año, y la notable caída acumulada de la productividad».

«Estos factores, junto con el descenso de los resultados empresariales y cierta incertidumbre acerca de los cambios regulatorios, puede llevar a un menor dinamismo económico en el futuro y, con ello, a una menor creación de empleo», incidió CEOE.

Asimismo, apuntó que las perspectivas para la economía española en 2022 están sometidas a una «gran incertidumbre y riesgos a la baja que van a afectar de lleno al sector empresarial, como son el encarecimiento de las materias primas, los cuellos de botella, las subidas de costes laborales y los cambios regulatorios, a lo que hay que añadir más recientemente las consecuencias de la guerra en Ucrania».

«Por ello, es fundamental que no se implementen medidas que desincentiven el crecimiento económico y resten seguridad jurídica», enfatizó la patronal.