El Círculo de Empresarios carga contra la amnistía: «Es una compra de votos a cambio de impunidad»

– La entidad condena los ataques «con nombres y apellidos» del Gobierno a los empresarios

MADRID, 10 (SERVIMEDIA)

El presidente del Círculo de Empresarios, Manuel Pérez-Sala, aseguró este martes que la amnistía que supuestamente estudia el Gobierno para los encausados del ‘procés’ es «una compra de votos a cambio de impunidad» que atenta contra la Constitución y el interés general, y que deja al sistema democrático español indefenso frente a quienes han perpetrado un intento de golpe de Estado y no han dado muestras de arrepentimiento.

En la presentación en rueda de prensa de la última encuesta empresarial del Círculo, Pérez-Sala afirmó que el Gobierno «se empeña en buscar eufemismos» para esconder la realidad de una medida «gravísima», que «no tiene precedentes» en países democráticos del entorno español y que en ningún caso debería salir adelante por una «escasa mayoría» parlamentaria, como es lo previsible.

El presidente del Círculo se pronunció sobre la amnistía al inicio de su comparecencia, sin iniciarse el turno de preguntas, asegurando que lo hacía porque su entidad cree que es un tema «gravísimo» sobre el que el Círculo quiere hacer llegar por primera vez públicamente su reflexión a los ciudadanos. «No podemos permanecer en silencio», señaló Pérez-Sala, cuando se le planteó que otras organizaciones empresariales se están manifestando en términos menos duros sobre esta medida de gracia.

Sobre el impacto que tendrá la amnistía en la economía española, vaticinó que «tendrá efectos, pero tardarán en verse».

Respecto a si deberían convocarse elecciones antes de que el Gobierno ceda de esta manera para lograr los votos independistas, señaló que «para formar Gobierno, no todo vale». «Hay que buscar pactos en la centralidad y no en los extremos, y no buscar acuerdos que minen la convivencia y el Estado de derecho», indicó Pérez-Sala.

CALIDAD INSTITUCIONAL

La encuesta anual del Círculo de Empresarios, fruto de entrevistas a responsables de 420 empresas de distinto tamaño realizadas antes del verano, identifica como principales obstáculos para la competitividad en España «la percepción negativa que tiene el Gobierno de los empresarios» (79,6% de los encuestados), «la intervención del Gobierno en la actividad empresarial» (78%), la «calidad institucional» (77%) y «la falta de transparencia en las decisiones del Gobierno» (77%).

Pérez-Sala resaltó que la encuesta se hizo antes de las últimas elecciones, cuando no se hablaba de amnistía, pero sí ha reflejado el «malestar» de los empresarios en ese momento porque ya se habían producido «actuaciones del Gobierno en contra de los empresarios, atacando con nombres y apellidos a personas como Amancio Ortega, Juan Roig o Rafael del Pino, lo que crea un ambiente muy perjudicial para la competitividad de las empresas». «El Gobierno nos ve a los empresarios como un tigre al que hay que abatir», denunció.

Para la mitad de los empresarios (51%), la situación económica no es buena, y la mayoría menciona la inflación subyacente (68%), el alto nivel de deuda pública (61%) y los costes de suministro y de la energía (44%) como principales amenazas a la actividad empresarial.

Con vistas al futuro, el 51% teme que la actividad empresarial española no va a mejorar, y el 70% cree lo mismo para las exportaciones.

Las preocupaciones de política económica que refieren los empresarios con más énfasis son la necesidad de retrasar la edad de jubilación más que bajar las pensiones, vincular los salarios a la productividad e introducir la ‘mochila austriaca’.

Sobre los fondos europeos, se mantiene alto (56,3%) el número de empresas que dice que no ha solicitado las ayudas por su complejidad y trámites de gestión.

«De la encuesta de este año, destaca la mala percepción de los empresarios sobre el intervencionismo del Gobierno en la actividad empresarial, la falta de seguridad jurídica y la calidad institucional», señaló el coordinador del estudio, Miguel Iraburu.