Escrivá ve un «copia y pega» en parte de la crítica del BCE al impuesto a la banca

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– «Hay que rebajar el estatus que tiene un informe de estas características», señala

MADRID, 04 (SERVIMEDIA)

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, indicó este viernes, respecto a la opinión emitida por el Banco Central Europeo (BCE) sobre el gravamen a las entidades financieras que prevé aprobar el Gobierno, que la crítica referida a la afectación al crédito le parece «sorprendente» y un «copia y pega de otros momentos en contextos distintos».

Así lo indicó en una entrevista concedida a ‘Las mañanas de RNE’ recogida por Servimedia, en la que dijo que resulta «paradójico» que el BCE mantenga esa postura mientras «sube tipos de interés», algo que «igual hace para suavizar el crédito». «Será un tipo de informe normalizado que tienen de otras veces y lo han puesto ahí sin tener en cuenta que visto en la coyuntura actual resulta sorprendente», resaltó el ministro.

Escrivá insistió en que la regulación financiera es una «competencia nacional» y que «hacer este tipo de informes no se trata «en ningún caso» de un «elemento central» en la actividad del BCE. «Hay que rebajar muchísimo el estatus que tiene un informe de estas características», destacó.

Sobre la posibilidad de que el impuesto lo acaben pagando los clientes, señaló que todo lo considerado por el informe son «consideraciones o recomendaciones de carácter general», pero que no entiende que el BCE quiera «interferir con la legitimidad que tiene un gobierno de regular en estos temas».

En cuanto a los datos del paro, aseguró que España tiene «una continuidad de solidez considerable en el mercado de trabajo» después de unos «buenos» meses de agosto, septiembre y octubre. Aunque reconoció que el «complicado» entorno internacional pueda tener «algún efecto» economía, recordó que las previsiones realizadas en verano de que el otoño «iba a ser una catástrofe». «Ha llegado el otoño y tenemos datos de creación muy fuertes», señaló.

Asimismo, resaltó que se han creado 400.000 empleos netos desde el comienzo de la guerra en Ucrania y valoró su influencia en el crecimiento del PIB en los próximos meses. «Cuando se toman decisiones de más inversión en capital fijo y de más contrataciones es porque uno tiene buenas expectativas de futuro», indicó, resaltando que los datos «apuntan a que el sector empresarial está considerando esta subida transitoria de precios como algo verdaderamente limitado en el tiempo que no está afectando a sus decisiones de medio plazo».

Respecto a la previsión de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) de que pueda haber una recesión técnica en España, indicó que es una «previsión puntual de un trimestre» que «ni siquiera está en el informe». «A veces nos quedamos con la anécdota, pues se ha creado una narrativa para hablar de recesión cuando no está habiendo y a cualquiera que pasa le preguntan por ello», criticó Escrivá, quien subrayó que «lo importante» del informe «extraordinariamente sesudo» de la Airef es que «valida las previsiones del Gobierno» y afirma que «las previsiones de ingresos son conservadoras».

Sobre la ejecución de los fondos europeos, señaló que España es el país que va «más deprisa», pero admitió que es un estado «muy descentralizado» que genera un «proceso secuencial» donde las convocatorias generales las hace la Administración General y las comunidades llevan a cabo las licitaciones específicas, lo que produce un proceso «algo más lento».

FALTA DE PERSONAL

Preguntado por la falta de personal en las oficinas de la Seguridad Social, señaló que hay algunas partes de España donde «hay más dificultad para cubrir vacantes» y se puso como objetivo «conseguir que los funcionarios» vayan a estas zonas.

Asimismo, subrayó la reducción de plantilla que se produjo entre los años 2012 y 2018 y apuntó que están en un «proceso acelerado» de cubrir plazas mediante oposiciones. Asimismo, señaló que en zonas donde se consigue cita «con un cierto desfase», han comenzado con pruebas piloto de citas por videollamada, aunque puntualizó que no pueden «empujar a que la comunicación sea toda digital».