Arranca el segundo semestre fiscal: los retos de las empresas españolas

Aún con la incertidumbre de si se conseguirá formar gobierno por parte de cualquiera de los dos principales partidos en España, las empresas se enfrentan a una serie de desafíos que tienen que ver, precisamente, con la gestión de impuestos y las tensiones financieras de los mercados.

El cumplimiento de las obligaciones tributarias, que se ha convertido en un rompecabezas para muchas, está pendiente también de que se defina cuáles serán las futuras líneas que se dictarán desde los Ministerios competentes y Europa para poder adecuarse a las regulaciones que vayan incorporándose, modificándose o eliminando contenidos.

“Actualmente las asesorías tenemos un arduo trabajo que hacer para salvar la planificación fiscal de las empresas. Evaluar con los empresarios estrategias que puedan reducir su carga fiscal es clave en este semestre para evitar sorpresas a final de año” explican desde Asesoría Técnica Cubas.

En términos de rentabilidad para las empresas, este segundo semestre es clave ya que el verano y la incertidumbre puede provocar que el consumo acabe disminuyendo y su capacidad de generar ingresos puede mermar. De ahí que se empiece a poner en marcha una gestión eficiente del gasto para conseguir una estabilidad financiera.

“Identificar dónde hacer recortes sin que afecte al servicio o a la calidad de los trabajadores es necesario” explican.

Además de los desafíos fiscales, las empresas también deben cumplir con otras regulaciones y normativas, como las relacionadas con el medio ambiente, la seguridad laboral y la protección de datos. El incumplimiento de estas regulaciones puede resultar en sanciones y dañar la reputación de la empresa.

Sin duda, los próximos meses van a ser todo un desafío para que, a final del ejercicio 2023, las cuentas salgan. También se está a la espera de ver cuáles van a ser las nuevas políticas económicas, su repercusión en la empresa y, sobre todo, cuáles serán los nuevos requisitos llegados de Europa.

“Depende de quien forme gobierno puede haber más impuestos a las empresas o más flexibilidad. De ahí que sea uno de los momentos más complicados para poder de verdad hacer planes sin conocer si, finalmente, el tipo mínimo subirá al 15% como en el resto de Europa” concluyen.