El emprendedor con discapacidad es un hombre de mediana edad, con estudios de FP y dificultades para encontrar trabajo

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– Según se puso de manifiesto en el I Congreso Nacional sobre Emprendimiento y Discapacidad, impulsado por Fundación ONCE, Cermi y Asemdis

MADRID, 10 (SERVIMEDIA)

El retrato robot del emprendedor con discapacidad responde al de un hombre de mediana edad (unos 43 años), con estudios primarios o grados técnicos de formación profesional, que emprende porque quiere montar un negocio y por sus dificultades para encontrar trabajo por cuenta ajena y que tiene discapacidad física.

Así se puso de manifiesto en la primera jornada del I Congreso Nacional sobre Emprendimiento y Discapacidad, que tiene lugar hasta este viernes en Madrid bajo el lema ‘Creando oportunidades para el talento emprendedor’.

Organizado por Fundación ONCE, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) y la Asociación de Emprendimiento y Discapacidad (Asemdis), el congreso pretende ser un espacio de encuentro que favorezca la cooperación e inversión empresarial entre los agentes implicados en el autoempleo.

Concretamente, el perfil del emprendedor con discapacidad se dio a conocer en la conferencia inaugural, pronunciada por Gerardo Gutiérrez, director general del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), quien hizo un retrato robot de esta figura.

Gutiérrez apuntó además que pronto verá la luz el Libro Blanco de Empleo y Discapacidad, que recogerá también información sobre el emprendedor con discapacidad y su evolución. Finalmente, apostó porque las bonificaciones en el empleo se centren más en las personas que en las empresas que contrata.

El director general del SEPE tomó la palabra tras el acto de inauguración del evento, que contó con la participación de Manuel Llamas, viceconsejero de Economía de la Comunidad de Madrid; Juan Antonio Pedreño, presidente de la Confederación Empresarial Española de Economía social (Cepes); José Luis Martínez Donoso, director general de Fundación ONCE; Luis Alonso, gerente del Cermi, y Lidia Parra, presidenta de Asemdis.

En su intervención, Manuel Llamas felicitó a todos los empresarios y especialmente a los que tienen discapacidad, porque, dijo, «si en general quienes montan un negocio son héroes, los que lo hacen y viven además con discapacidad son superhéroes». Todos, concluyó, suponen el gran activo de la sociedad y su motor económico.

En este sentido, Martínez Donoso recordó la apuesta que Fundación ONCE mantiene por el emprendimiento desde sus inicios en 1988, con el apoyo desde entonces a cerca de 2.000 emprendedores con discapacidad. El emprendimiento, aseguró, ha ido modernizándose y hoy hay un amplio catálogo de emprendedores que apuestan por el ámbito digital, por la creatividad y que llegan hasta el ámbito rural. Aseguró que, tras este encuentro, el emprendimiento con discapacidad saldrá fortalecido. «Tenéis que ser el motor y el vehículo para que la inclusión sea total en este país», aseveró.

Como sus antecesores, Pedreño reconoció el trabajo de los emprendedores y vaticinó que el congreso será «un punto de inflexión» para el emprendimiento con discapacidad, términos que, apuntó, «solo se unen en la economía social y cuyo apoyo está a la vanguardia en Fundación ONCE, ONCE e ILUNION’.

Por su parte, Luis Alonso, gerente del CERMI, señaló que si bien es verdad que el emprendedor con discapacidad opta por el autoempleo en muchas ocasiones porque no le resulta fácil acceder al mercado laboral, no es menos cierto que en otros casos lo hace por su espíritu emprendedor, cualidad que a su parecer debe visibilizarse y valorarse, máxime cuando es sabido que sus dificultades son mayores que las de otra persona sin discapacidad.

Además, Alonso apostó por la importancia de poner el foco más si cabe en el emprendimiento rural y en el de las mujeres, dos sectores que, por sus características concretas, lo tienen más difícil que el resto.

Finalmente, Lidia Parra abogó por la creación de una Red Nacional de Emprendedores con Discapacidad para construir puentes que mejoren la calidad del emprendimiento y visibilizar lo que define y diferencia a estos trabajadores: resiliencia, esfuerzo y constancia.

El congreso, que tiene lugar este jueves y viernes en Madrid, está dirigido a empresarios, emprendedores y personas con discapacidad interesadas en montar un negocio; profesionales de entidades que dan soporte a ciudadanos con discapacidad en su itinerario laboral, como técnicos de empleo; mentores, consultores, inversores u otros profesionales que acompañan al emprendedor en todo su camino, y a emprendedores sin discapacidad en busca de alianzas.

Cofinanciado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, cuenta con el patrocinio de Laboral Kutxa y MicroBank y la colaboración de ATA y UPTA, así como de SECOT, Fundación Prevent, Polo Digital de Málaga, Foro de Agencias de Desarrollo Sostenible (Foro ADR) y la Federación de Mujeres Empresarias (Fedepe).