España es el décimo país de la UE en el que menos han subido los precios de los alimentos

– Sin embargo, es la segunda de las grandes economías europeas en la que más se ha encarecido la cesta de la compra

MADRID, 15 (SERVIMEDIA)

Con un incremento del coste de la cesta de la compra del 15,7%, España se sitúa como el décimo país de la Unión Europea en el que menos se han encarecido los productos alimenticios en el último año, aunque entre las grandes economías del euro –Alemania, Francia, Italia y Países Bajos– registra la segunda mayor tasa interanual.

Así se desprende de los datos de Eurostat del mes de noviembre –los últimos disponibles–, que elevan la inflación media de los alimentos en la UE hasta el 18,3%, o, visto de otro modo, la estiman en 2,6 puntos porcentuales más que la experimentada en España.

Estos datos cobran especial relevancia después de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicase este pasado viernes el Índice de Precios al Consumo (IPC) –que se rebajó el 5,7%– y revelase que la subida de los precios de los alimentos se mantuvo en diciembre en el 15,7%.

España fue el país de la Unión con menos inflación en 2022, pero ha tenido más problemas para contener la espiral inflacionista en el área de los alimentos. De hecho, de las cinco grandes economías europeas, solo Alemania presenta un mayor incremento de los precios que España (+20,8%), mientras que Francia e Italia registran cifras inferiores (+13,2% y +13,8%, respectivamente). Por su parte, el coste de la cesta de la compra se incrementó en Países Bajos con la misma intensidad que en España, es decir, un 15,7%.

El resto de los países de la UE con tasas inferiores a la española son Luxemburgo (+10,8%), Irlanda (+11,6%), Malta (+14%), Chipre (+15,1%), Grecia, Austria (+15,2%), mientras que Bélgica registra el mismo aumento interanual.

En la otra cara de la moneda, se encuentran grandes países como Polonia (+22%), Portugal (+20,6%) y Suecia (+19%). No obstante, son cifras lejanas al 49,2% de Hungría, el 34,7% de Lituania, el 30,1% de Lituania o el 29,2% de Estonia, los cuatros países más expuestos de la UE a las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania.

Una de las causas que explican los problemas de la economía española a la hora de paliar la subida de los precios de los alimentos reside en la decisión del Gobierno de no actuar en este sector hasta este mismo mes de enero. La política económica del Ejecutivo se centró exclusivamente en la energía hasta el pasado 27 de diciembre, cuando aprobó el último decreto anticrisis.

Entre otras medidas, la ley que salió adelante en el Consejo de Ministros aprobó una rebaja fiscal en los productos básicos de la cesta de la compra. Así, a partir del 1 de enero, se ha reducido desde el 4% hasta el 0% el IVA del pan, las harinas panificables, la leche, los huevos, las legumbres, los cereales, las frutas, las verduras y las hortalizas. También se ha reducido este tipo del 10% al 5% en el aceite y la pasta.

Los efectos de este paquete de medidas no se verán reflejados en la inflación hasta que el INE publique el IPC adelantado del mes de enero, algo que no sucederá hasta finales de este mes.

CARNE Y PESCADO, MÁS BARATOS

La carne y el pescado fueron excluidos de esta rebaja, lo que despertó críticas entre los sectores afectados y también por parte de la oposición, pues el PP ha afirmado que no apoyará el decreto en el Congreso si no se amplía la rebaja a estos productos. No obstante, el Gobierno ha rechazado incorporar estos dos alimentos a las rebajas bajo los argumentos de que han incluido aquellos productos «con mayor peso en la cesta de la compra», así como los que han experimentado «un mayor incremento».

Los datos publicados por Eurostat revelan que, en comparación con las otras cuatro grandes economías del euro, tanto la carne como el pescado han experimentado subidas inferiores a otros productos básicos de la cesta de la compra.

Solo Italia ha experimentado subidas de precios más moderadas en estos dos alimentos (+10,1% en pescado y +10,9% en carne) en comparación con España (+11,8% y +12,1%, respectivamente).

Lo contrario sucede con el pan y los cereales (+19,4%), la leche (+30,9%), el queso (+20,3%), huevos (+27,1%), el aceite de oliva (+25,9%), la fruta (+8,8%), las verduras (+16%) y las patatas (20,5%), alimentos en los que las subidas de los precios han sido más elevadas que en el resto de países –a excepción de Alemania–.