Los empleados españoles admiten tener un compromiso laboral de los más bajos en Europa, aunque por encima de italianos y franceses

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Gallup la empresa estadounidense especializada en análisis y asesoría, ha anunciado, como todos los años, el informe “State of the Global Workplace Report 2022”, y que ha publicado hoy, revelando que la calidad de vida percibida por los ciudadanos ha caído en Europa durante el último año. Menos de la mitad (47%) de los europeos dicen que viven bien ahora, un descenso de cinco puntos porcentuales comparado con el informe del año pasado, que amplía la brecha entre Europa y América del Norte, donde el 60% de las personas sienten que están prosperando, y Australia, que lidera, a nivel global, con el 63%.

El informe “State of the Global Workplace 2022” de Gallup revela una caída de la percepción de la calidad de vida en la mayoría de los principales países europeos, un factor que, en su opinión, podría perjudicar aún más los ya bajos niveles de compromiso de los empleados. En la actualidad existe una clara división entre el norte y el sur de Europa en cuanto a la satisfacción con la vida, ya que solo un 41% de los españoles consideran que vive bien, siendo Finlandia (84%), Dinamarca (78%) e Islandia (77%) los países que registran los porcentajes más altos de personas que sienten que están viviendo su mejor vida posible. Por debajo de España, está Portugal con un 37% y Grecia con un 38%.

Europa sigue obteniendo malos resultados en cuanto al compromiso de los empleados, una medida que, según Gallup, está estrechamente relacionada con el éxito de las organizaciones. Sólo el 14% de los europeos se sienten satisfechos con su trabajo y su lugar de trabajo, en comparación con el 33% en Norteamérica y el 27% en el sur de Asia. El nivel de compromiso baja aun más en España con un 9%, siendo de los últimos de Europa, al igual que en Reino Unido, aunque Italia con un 4% y Francia con un 6% son los que menos tasa de compromiso obtienen en toda Europa. Sin embargo, el año anterior, España estaba en un 8%.

La percepción de los empleados españoles sobre el clima laboral ha bajado tres puntos, respecto al año pasado, pasando de un 30% a un 27% situándose, de nuevo, a la cola de Europa. Frente al 44% de los europeos que, considera que ahora es un momento excelente para encontrar trabajo, lo que supone un aumento de 16 puntos porcentuales con respecto al año pasado, aunque, el aumento global oculta el descenso de confianza en el mercado de trabajo en varias de las principales economías europeas, como España (27%) y Francia (33%).

El número de europeos que experimenta niveles elevados de estrés y preocupación, que aumentaron significativamente durante la pandemia, sigue siendo alto. Más de un tercio de los europeos (39%) se sienten estresados con frecuencia en la actualidad, y una proporción similar (37%) experimenta altos niveles de preocupación. En el caso de los españoles este porcentaje de stress es del 44% mientras que el de preocupación es del 47% sin haber variado significativamente desde el año anterior. 

Los españoles son los europeos que se sienten más enfadados (23%), comparado con países con Italia, Francia, Alemania y Reino Unido. El porcentaje de media europeo es del 19%. Y en cuanto al sentimiento de tristeza, los españoles son los segundos que se sienten más tristes con un 23%, seguidos de los ingleses (20%), alemanes y franceses (19%) y a la cabeza los italianos con un 27%. La media de Europa es un 21%.

De forma general el compromiso de los empleados se sigue encontrando bajo comparado con la situación provocada por la pandemia. Esto significa que la mayoría de los empleados, están pendientes de la hora para marcharse del puesto de trabajo o se oponen activamente a su trabajo. Esta falta de empatía con la empresa consecuentemente hace reducir drásticamente los valores de productividad, innovación y cambios en la organización. A su vez los datos que se reflejaron de stress, preocupaciones, angustia y tristeza continúan siendo altos.

Pa Sinyan, socio director de Gallup para Europa, comenta: “A pesar de que los europeos viven algunas de las vidas más cómodas del planeta, nuestros datos sugieren que muchos están sufriendo una resaca post-pandémica. La satisfacción vital está cayendo, las emociones negativas están aumentando y menos de la mitad de las personas sienten que están viviendo su mejor vida.”

“La caída de la percepción de la calidad de vida es una preocupación importante para los empresarios. Los sentimientos negativos pueden crear una espiral descendente que perjudica el compromiso de los empleados, la productividad, la rentabilidad y la calidad de las relaciones con los clientes.”