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Abertis inicia un proyecto piloto de peaje satelital para pagar por el uso real de las carreteras

MADRID, 21 (SERVIMEDIA)

Abertis Mobility Services (AMS) informó este jueves de que ha iniciado en Esplugues de Llobregat (Barcelona) un proyecto piloto de un peaje satelital que permite a los conductores pagar por el uso real de la red de carreteras, con un cálculo exacto de los kilómetros conducidos.

Este sistema, que ha desarrollado en el marco del proyecto Immense y cuenta con financiación de la Unión Europea, consiste en la implantación de una simulación de pago por distancia satelital por parte de AMS en entorno urbano, en la que cubrirá la gestión de ‘back office’ y la aplicación del ciudadano.

La compañía tiene experiencia en el desarrollo de este tipo de soluciones con la implementación de programas similares en los estados norteamericanos de Washington, Utah, Oregón y Virginia a través de su filial Emovis.

Durante los dos meses que durará el proyecto, Abertis probará el sistema con usuarios en las ciudades de Esplugues de Llobregat (España) y Múnich (Alemania), con una plataforma de sistema integrada y la aplicación de usuario final, capaz de gestionar la demanda de tráfico urbano a través de una estrategia de precios dinámica.

MOVILIDAD INTELIGENTE

En estos municipios se simulará con usuarios de este sistema de peaje satelital de pago por distancia que se implementará en las zonas de bajas emisiones, que busca «impulsar una movilidad inteligente y conectada, fomentando el transporte compartido y los viajes activos».

El proyecto tiene como objetivo desarrollar estrategias de innovación en la gestión de la demanda en ciudades para reducir el uso del vehículo privado y fomentar el transporte sostenible. En concreto, se trata de una plataforma de gestión de la demanda de tráfico para que las ciudades implicadas en la prueba piloto puedan simular estrategias de gestión de tráfico en función de la información facilitada por los satélites, así como una aplicación para que los usuarios controlen su empleo de las infraestructuras viarias.

La solución propuesta, que se probará durante dos meses con la participación de ciudadanos, simulará una estrategia de precios basada en la demanda. Se informará a los usuarios sobre el pago definido por una tarifa fija para acceder a la zona de bajas emisiones, y una tarifa variable según la cantidad de kilómetros recorridos, el nivel de utilización y la congestión en el momento de acceso.