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España ocupa el puesto 15 de la OCDE con mayor peso de los costes laborales sobre el salario, con un 39,5%

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

España ocupa el puesto 15 de los 38 países de la OCDE con mayor porcentaje de costes laborales sobre el salario, que se situó en el 39,5% en 2022, según el informe ‘Taxing Wages’ elaborado por el organismo.

El documento, publicado este martes, analiza este indicador en el conjunto de los 38 países de la OCDE y arroja una media del 34,6% para un trabajador soltero sin hijos con unos ingresos medios. Esta marca es prácticamente la misma que la registrada en 2021.

De esta manera, España se sitúa por encima de la media y tiene por delante a países como Bélgica (53%), que ocupa el primer lugar; Alemania (47,8%) en el segundo; Francia (47%) en el tercer puesto; Italia (45,9%) en el quinto, o Portugal (41,9%) en el noveno. Por debajo de España destacan Grecia (37,1%), Noruega (35,7%), Países Bajos (35,5%), Irlanda (34,7%), o Polonia (33,6%).

En el caso de España, su porcentaje bajó ligeramente, una centésima, respecto a 2021, y forma parte así de los 11 países que registraron un descenso en el peso que tienen los costes laborales sobre el salario, frente a los 23 países restantes en los que subió.

La tasa española del 39,5% se desglosa en un 23% de peso de la cotización a la Seguridad Social por parte de la empresa, un 4,9% a cargo del empleado y un 11,6% en impuestos.

En comparación con el resto de países, el coste laboral para las compañías superó el 20% en nueve países más, destacando Francia, que se anotó el mayor porcentaje con un 26,7%. La media de la OCDE se situó en el 13,4%. Mientras, el coste para el trabajador en el caso español fue de los más bajos y quedó por debajo de la media del 8,2% de los 38 países analizados.

En el caso de tener en cuenta a hogares con dos hijos, los costes laborales pesaron un 29,4% de media en la OCDE y un 36,6% en España.

Por otro lado, el salario medio creció en todos los países de la OCDE en términos nominales entre 2021 y 2022. En el caso de España lo hizo un 2,9%, al pasar de 27.570 euros a 28.360 euros. En cambio, en términos reales -sin el impacto de la inflación-, el salario medio cayó en 35 de los 38 países analizados, entre ellos España (-5,3%). Estonia fue el país con una mayor caída del salario real, de un 10%.

El informe incluye un apartado en el que aborda la indexación de los costes laborales y prestaciones y concluye que 17 países actualizaron sus sistemas de impuestos sobre la renta en línea con la inflación, mientras que 21 lo hicieron sobre una base discrecional, entre ellos, España. Por su parte, las cotizaciones a la Seguridad Social y las prestaciones se ajustan automáticamente en 21 países y 19 países, respectivamente. En la mayoría de países, la referencia para ese mecanismo automático es la inflación.

El artículo destaca que la presión al alza sobre las cargas tributarias resultó en un crecimiento del salario nominal entre 2019 y 2022, que fue especialmente pronunciado en los hogares con bajos ingresos e hijos.