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Banco Santander, el banco español con más negocio internacional

El sistema financiero español ha experimentado una transformación radical en las últimas décadas.

Durante buena parte del siglo XX convivieron grandes bancos privados con decenas de cajas de ahorro de fuerte arraigo regional que definía la economía de las pequeñas provincias y sus negocios.

Sin embargo, la crisis financiera de 2008 marcó un punto de inflexión: muchas cajas desaparecieron, fueron intervenidas o acabaron integrándose en bancos de mayor tamaño.

El resultado fue una profunda concentración del sector, con menos entidades pero mucho más grandes y sólidas.

Paralelamente, algunos bancos españoles aceleraron su expansión internacional, especialmente en América Latina, Reino Unido y Estados Unidos, hasta convertirse en actores relevantes a nivel global.

Hoy, la banca española combina grupos con presencia mundial junto a entidades cuyo negocio continúa muy concentrado en el mercado nacional.

Banco Santander: el banco español con mayor negocio fuera de España

Si se analiza el peso del negocio internacional, Banco Santander ocupa claramente la primera posición.

La mayor parte de sus beneficios procede del extranjero y España representa solo una parte de sus ingresos.

Su presencia abarca Europa, América y Norteamérica, con mercados estratégicos como Reino Unido, Brasil, México, Estados Unidos, Polonia, Portugal y Chile, además de su negocio global de financiación al consumo a través de Santander Consumer.

Su origen se remonta a 1857, cuando nació para financiar el comercio entre el puerto de Santander y América.

Sin embargo, el grupo actual es el resultado de numerosas adquisiciones. Entre las más importantes destacan Banco Central Hispano (1999), Abbey National en Reino Unido (2004), Sovereign Bank en Estados Unidos, Banespa en Brasil y, en España, Banesto (2012) y Banco Popular (2017). Estas operaciones convirtieron al Santander en uno de los mayores bancos de Europa.

Actualmente su principal reto consiste en integrar sus distintas geografías mediante plataformas tecnológicas comunes, aumentar la rentabilidad en un entorno regulatorio exigente y seguir creciendo en negocios globales como pagos, banca digital y gestión de patrimonios. En los últimos años ha reorganizado toda su estructura para funcionar por líneas de negocio globales en lugar de hacerlo únicamente por países.

BBVA: un gigante internacional apoyado en México y Turquía

BBVA es el segundo banco español con mayor internacionalización. De hecho, una parte muy significativa de sus beneficios procede de México, que se ha convertido en el principal motor del grupo, mientras que también mantiene posiciones relevantes en Turquía, América del Sur y Estados Unidos.

El banco nació en 1999 mediante la fusión del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) y Argentaria.

A su vez, BBV era el resultado de la unión entre Banco de Bilbao y Banco de Vizcaya, mientras que Argentaria agrupaba varios bancos públicos españoles privatizados durante los años noventa. Esa operación dio lugar a uno de los mayores bancos europeos.

Durante los años noventa apostó decididamente por América Latina, donde adquirió numerosas entidades. Aunque, recientemente, mostró también su interés en el este europeo, con el refuerzo de su presencia en Turquía mediante el control del banco Garanti.

Su principal desafío pasa por reducir la dependencia de mercados especialmente volátiles como Turquía, continuar la digitalización del negocio y culminar operaciones corporativas que le permitan ganar tamaño en Europa. Al mismo tiempo, continúa desarrollando nuevas líneas relacionadas con los activos digitales y los pagos internacionales.

CaixaBank: el líder doméstico con escasa presencia internacional

A diferencia de Santander y BBVA, CaixaBank tiene un perfil claramente nacional. Aunque dispone de oficinas y participaciones internacionales para atender empresas y grandes clientes, la inmensa mayoría de su negocio se desarrolla en España.

Su origen está vinculado a las antiguas cajas de ahorro catalanas.

La entidad nació como evolución de La Caixa y dio un salto definitivo tras absorber Banca Cívica en 2012, Banco de Valencia ese mismo año y, sobre todo, Bankia en 2021.

Esta última operación creó el mayor banco español por volumen de activos domésticos.

Precisamente su reto consiste en seguir aumentando la rentabilidad sin disponer del colchón que ofrecen mercados internacionales de alto crecimiento. Para ello apuesta por la gestión patrimonial, los seguros, la eficiencia tecnológica y el crecimiento en banca de empresas.

Banco Sabadell: internacionalización limitada y foco en Reino Unido

Banco Sabadell ha construido históricamente un modelo más centrado en empresas y pymes que en la expansión global. Su principal activo internacional es Reino Unido, donde adquirió TSB en 2015, una operación que inicialmente generó numerosos problemas tecnológicos y de rentabilidad.

Fundado en 1881 en Cataluña, el banco fue creciendo mediante la adquisición de numerosas entidades españolas como Banco Atlántico, Banco CAM, Banco Gallego o Banco Guipuzcoano.

Actualmente el gran desafío de Sabadell es consolidar el negocio británico y defender su independencia en un contexto de concentración bancaria. Aunque cuenta con actividad internacional para empresas, el grueso de sus ingresos continúa procediendo de España y Reino Unido.

Bankinter: crecimiento orgánico con presencia selectiva

Bankinter representa un caso distinto dentro de la banca española. No ha protagonizado grandes fusiones recientes ni una expansión internacional masiva, sino un crecimiento basado en especialización y rentabilidad.

La entidad nació en 1965 como un banco industrial impulsado conjuntamente por Banco Santander y Bank of America, aunque posteriormente desarrolló una estrategia completamente independiente.

Su presencia internacional es limitada y se concentra principalmente en Portugal, Irlanda —a través de Avant Money— y Luxemburgo para determinados servicios financieros.

Su principal reto consiste en mantener elevados niveles de rentabilidad frente a competidores mucho mayores, reforzando segmentos como banca privada, hipotecas, consumo y empresas sin renunciar a su modelo de crecimiento prudente.

Unicaja Banco: una entidad centrada en el mercado nacional

Unicaja Banco apenas desarrolla actividad relevante fuera de España. Su negocio está concentrado en Andalucía, Castilla y León, Extremadura y otras regiones donde mantiene una fuerte implantación comercial.

La entidad procede de la transformación de Unicaja como caja de ahorros y dio un salto de tamaño con la absorción de EspañaDuero y, posteriormente, con la fusión con Liberbank en 2021.

Sus principales desafíos pasan por mejorar la eficiencia tras las integraciones, aumentar la rentabilidad y competir con entidades mucho mayores en un mercado cada vez más digitalizado.

Kutxabank: fortaleza regional sin vocación internacional

Kutxabank es el resultado de la integración de las cajas vascas BBK, Kutxa y Caja Vital. Aunque dispone de actividad para empresas con intereses internacionales, su negocio minorista permanece claramente centrado en España.

Su estrategia ha sido muy distinta a la de otros bancos. Ha evitado grandes adquisiciones internacionales y ha priorizado la solvencia, el control del riesgo y una elevada vinculación con el tejido empresarial vasco.

El reto de Kutxabank consiste en mantener ese modelo de rentabilidad en un mercado donde la digitalización y el aumento de escala favorecen a los grandes grupos internacionales.

¿Qué banco español depende más del extranjero?

Entre los grandes bancos españoles existe una clara diferencia de modelo. Santander y BBVA obtienen una parte mayoritaria de sus beneficios fuera de España, lo que les permite diversificar riesgos y aprovechar el crecimiento de otros mercados, aunque también los expone a factores como la volatilidad de las divisas, la incertidumbre política o cambios regulatorios en distintos países. CaixaBank, Bankinter, Sabadell, Unicaja y Kutxabank mantienen un perfil mucho más doméstico, aunque Sabadell constituye una excepción parcial gracias a su presencia en Reino Unido.

En términos de internacionalización, el liderazgo corresponde a Banco Santander. Es la entidad española con mayor implantación global, más mercados estratégicos y un porcentaje más elevado de ingresos y beneficios generados fuera del país, una posición que ha construido durante décadas mediante adquisiciones y crecimiento orgánico.