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Cuánto cuesta una boda: presupuesto real según el tipo de celebración

Organizar una boda implica mucho más que elegir un vestido o reservar un restaurante.

Antes incluso de pensar en la decoración, el menú o la música, la pareja debe completar una serie de trámites administrativos que permiten formalizar el matrimonio. Una vez superada esa fase, comienza un proceso de planificación en el que intervienen decenas de proveedores y decisiones que pueden hacer variar el presupuesto desde unos pocos miles de euros hasta cifras superiores a los 50.000 euros.

En España, el coste medio de una boda continúa dependiendo principalmente del número de invitados, el lugar elegido y el nivel de personalización de la celebración. Sin embargo, independientemente del presupuesto disponible, existen una serie de gastos prácticamente inevitables que conviene conocer desde el principio para evitar desviaciones económicas.

Qué documentación hace falta para casarse y qué gastos conlleva iniciar los preparativos

El primer paso consiste en decidir si el matrimonio será civil o religioso, ya que los requisitos administrativos cambian ligeramente.

En una boda civil es necesario iniciar un expediente matrimonial ante el Registro Civil, un notario o, en determinadas comunidades autónomas, ante el ayuntamiento correspondiente.

Habitualmente será necesario aportar el DNI o pasaporte de ambos contrayentes, certificados literales de nacimiento, certificados de empadronamiento, documentación que acredite el estado civil cuando corresponda —como certificados de divorcio o defunción del anterior cónyuge— y la comparecencia de testigos durante el expediente.

El expediente matrimonial en el Registro Civil no suele tener coste, aunque optar por la tramitación ante notario puede situar los honorarios entre los 150 y los 300 euros, dependiendo del despacho y de la complejidad del procedimiento. A ello puede añadirse el coste de obtener determinados certificados cuando sea necesario solicitarlos fuera del municipio de residencia.

Si la ceremonia es religiosa por la Iglesia católica, además del expediente civil será necesario tramitar el expediente matrimonial eclesiástico. Para ello suele exigirse la partida de bautismo actualizada, certificados de confirmación cuando proceda, certificados de realización del cursillo prematrimonial, certificados de nacimiento y documentación identificativa. Algunas parroquias solicitan además certificados de libertad matrimonial o entrevistas personales con el sacerdote.

Aunque el matrimonio religioso no tiene un precio oficial, es habitual realizar un donativo a la parroquia que puede oscilar entre los 150 y los 500 euros, dependiendo de la diócesis y de la política de cada iglesia.

Una vez superada la parte documental comienzan los primeros desembolsos importantes.

La reserva del espacio suele exigir una señal que puede representar entre el 20% y el 40% del importe final. También habrá que contratar con antelación servicios como fotografía, vídeo, música, floristería o decoración, cuyos proveedores acostumbran a solicitar anticipos para bloquear la fecha.

Otro gasto frecuente en esta fase es el diseño y envío de las invitaciones, tanto en papel como digitales. Las tradicionales pueden situarse entre los 3 y los 8 euros por unidad dependiendo del acabado, mientras que las versiones digitales reducen considerablemente este coste.

Presupuesto de una boda en un entorno natural con cátering tipo merienda

Las bodas celebradas en fincas privadas, jardines, viñedos o espacios naturales han ganado protagonismo durante los últimos años. Este formato ofrece una mayor libertad para personalizar la celebración, aunque también obliga a contratar numerosos servicios de forma independiente.

Tomando como referencia una boda de aproximadamente 100 invitados, el alquiler del espacio puede situarse entre los 2.000 y los 5.000 euros dependiendo de la ubicación, la temporada y los servicios incluidos.

El cátering tipo merienda, basado en estaciones gastronómicas, aperitivos, mesas dulces, food trucks o cocina en directo, suele costar entre 65 y 110 euros por invitado. Para cien asistentes supone un desembolso aproximado de entre 6.500 y 11.000 euros.

La decoración adquiere un papel protagonista en este tipo de celebraciones porque gran parte del ambiente debe construirse desde cero. Una instalación de guirnaldas de bombillas tipo verbena puede costar entre 800 y 2.000 euros según la superficie a iluminar. El alquiler de mesas, sillas, mantelería, vajilla y cristalería suele situarse entre los 1.500 y los 3.000 euros.

El montaje del altar para la ceremonia civil, incluyendo estructura, mobiliario y decoración floral, oscila normalmente entre los 700 y los 2.000 euros. Las flores representan otro de los capítulos más variables del presupuesto. Los centros de mesa, ramo de novia, prendidos, arreglos florales y decoración general pueden situarse entre los 1.500 y los 4.000 euros dependiendo de las especies elegidas y la época del año.

La sonorización del espacio, iluminación técnica para la noche y suministro eléctrico mediante generadores cuando la finca lo requiere pueden añadir entre 1.000 y 3.000 euros adicionales.

A ello habría que sumar fotografía y vídeo, con presupuestos que normalmente oscilan entre los 2.000 y los 4.500 euros; música en directo o DJ, entre 800 y 2.500 euros; detalles para invitados, entre 500 y 2.000 euros; transporte, coordinación del evento y otros pequeños servicios que pueden elevar el presupuesto total.

En conjunto, una boda de este tipo para cien personas suele situarse entre los 22.000 y los 38.000 euros, aunque una decoración especialmente elaborada o un espacio exclusivo pueden incrementar notablemente esa cifra.

Presupuesto de una boda tradicional con ceremonia y restaurante

El modelo más clásico continúa siendo la celebración en un ayuntamiento o una iglesia seguida de un banquete en un restaurante o salón especializado en bodas.

En este caso, una parte importante de la infraestructura ya está incluida en el precio del establecimiento. Las mesas, la mantelería, la vajilla, el personal de sala y buena parte de la decoración básica forman parte normalmente del servicio contratado.

El menú de cena con cóctel previo suele oscilar entre los 110 y los 180 euros por invitado. Para una boda de cien personas el banquete supone un presupuesto aproximado de entre 11.000 y 18.000 euros.

La barra libre suele contratarse aparte o mediante paquetes cerrados. Su coste habitual se sitúa entre los 12 y los 25 euros por invitado, lo que representa entre 1.200 y 2.500 euros adicionales.

Aunque muchos restaurantes incluyen una decoración estándar, muchas parejas optan por personalizar el espacio. La decoración floral del salón, los centros de mesa, el seating plan, el photocall, la cartelería personalizada y otros elementos decorativos suelen representar entre 1.500 y 4.000 euros.

En el caso de la ceremonia religiosa también debe contemplarse la decoración de la iglesia, incluyendo bancos, altar y entrada principal, cuyo presupuesto suele situarse entre los 600 y los 2.000 euros.

Los detalles para invitados mantienen un coste muy variable. Regalos personalizados, miniplantas, productos gastronómicos, velas o detalles artesanales suelen representar entre 500 y 2.500 euros dependiendo del nivel de personalización.

A estos importes se suman nuevamente fotografía y vídeo, música para la ceremonia y la fiesta, alquiler de coche nupcial cuando se desea, maquillaje, peluquería, vestido, traje, alianzas y otros servicios que forman parte habitual del presupuesto global.

Considerando todos estos conceptos, una boda tradicional con ceremonia civil o religiosa y posterior cena en restaurante para cien invitados suele moverse entre los 28.000 y los 45.000 euros. Las diferencias dependen principalmente del prestigio del restaurante, la ubicación, la temporada elegida y el nivel de personalización que la pareja quiera imprimir a la celebración.