Cubiertas ecológicas o cómo las quintas fachadas pueden hacer de este mundo un lugar más sostenible

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Pese a que la pandemia ha provocado un desplazamiento de personas desde el ámbito urbano al rural, lo cierto es que, según los datos del Informe de Desarrollo Urbano de la ONU, la tasa de crecimiento urbano triplica a la tasa de crecimiento rural. Algo que no sorprende, pues, el 80% de la población europea vive en zonas urbanas.

“Que tantas personas residan o deseen hacerlo en una urbe no ha hecho sino incrementar los precios de un suelo que ya no resultaba nada barato, a la par que imponía la necesidad de crear nuevos espacios verdes para el esparcimiento y renovación del aire, obligando a los profesionales a agudizar su ingenio para proporcionar alternativas que permitieran paliar la escasez de espacios verdes, contexto en el que surgieron las cubiertas ecológicas” comentan desde Luxury Garden Center.

Las cubiertas ecológicas no se deben confundir con las ajardinadas, dado que las primeras a diferencia de aquellas deben estar diseñadas y ejecutadas con materiales reciclables y no contaminantes que contribuyen a la sostenibilidad y bajo impacto ambiental de las edificaciones en las que se instalan, lo que ha motivado que cada vez más personas se interesen por esta opción.

No obstante, y pese a que pueda parecer una solución novedosa, lo cierto es que el concepto de cubierta jardín como espacio funcional que equilibra producción floral y/o vegetal con diseño arquitectónico en lo que se denominó quinta fachada fue planteado por Le Corbusier allá por 1930, aunque lo cierto es que el concepto data de bien antiguo, pues basta pensar en los Jardines Colgantes de Babilonia, el Palacio de Bahi-Thakt o el Palacio Venezi, por mencionar solo algunos ejemplos.

“La instalación de cubiertas ecológicas está en auge, algo que no es de extrañar, pues, sin dejar de mencionar que presentan ventajas económicas, lo cierto es que la mayoría de los que se decantan por esta opción en la actualidad, lo hacen debido a que produce enormes beneficios medioambientales y ecológicos”.

Y es que, las cubiertas ecológicas, además de reducir el nivel de ruido, algo que siempre es de agradecer, contribuyen a la mejora del microclima urbano, reducen el riesgo de inundaciones debido a que retienen una cantidad significativa del agua de lluvia, y restituyen parte del terreno natural, contribuyendo de este modo a la creación de un hábitat natural para la fauna y la flora.

Todo lo anterior no hace sino venir a confirmar que la quinta fachada juega un papel tanto o más esencial que cualquiera de las otras cuatro.