Saber cuáles son las cinco subastas más caras del año es una de las formas más curiosas de conocer cuáles son las inversiones en arte que están haciendo quienes, con un bolsillo más que holgado, diversifican sus carteras más allá de los activos tradicionales.
El coleccionismo ha sido y seguirá siendo una de las estrategias más potentes por su capacidad de revalorización. Mientras que Nueva York suele ser la sede de las principales subastas, cada vez más, las casas de subastas europeas, buscan conseguir ese objeto de culto por el que se peleen las fortunas globales.
Para muchos, estas piezas no son solo símbolos culturales sino activos que combinan pasión estética con perfil financiero. Las cifras récord de 2025 hablan de una madurez del mercado: el coleccionismo no es solo un capricho, sino una apuesta estratégica con resultados tangibles.
¿Cuáles son los objetos más caros de las subastas?
“Retrato de Elisabeth Lederer” – Gustav Klimt
La joya indiscutible del año ha sido el Retrato de Elisabeth Lederer (1914-1916), pintado por Gustav Klimt. Se trata de un retrato a tamaño natural de la hija de sus mecenas vieneses, Serena y August Lederer, envuelta en una túnica imperial china. Un cuadro que, aunque en su momento fue confiscado por el ejército nazi, finalmente volvió a la familia Lederer.
Esta obra pictórica alcanzó los 236,4 millones de dólares en Sotheby’s Nueva York.
Proveniente de la colección privada de Leonard A. Lauder, hijo de la empresaria de la marca cosmética, la pieza fue objeto de una puja de unos 20 minutos entre seis postores, hasta que un comprador anónimo por teléfono se adjudicó el lote.
“America” – Maurizio Cattelan
En la misma subasta en Sotheby’s, otro lote llamó la atención por su audacia: el inodoro funcional de oro macizo de Maurizio Cattelan, titulado America.
La escultura, de 18 quilates y más de 100 kg, se vendió por 12,1 millones de dólares y adquirida por una empresa estadounidense (la casa de subastas informó que el comprador era una “famosa marca”), aunque no reveló su identidad.
Esta pieza satírica refleja la aguda crítica social de Cattelan hacia la riqueza extrema.
El oro, tradicional barómetro de estabilidad, ha experimentado máximos históricos gracias a la demanda combinada de bancos centrales y grandes patrimonios privados. Pero las obras de arte están siendo récords.
El mismo evento de Sotheby’s que incluyó el Klimt y el inodoro dorado formó parte de una subasta más amplia de la colección del magnate Leonard A. Lauder.
En total, la velada alcanzó 575,5 millones de dólares, con contribuciones importantes de otros cuadros, dibujos y piezas clave.
Aunque no todos los lotes individuales superaron el umbral de récord, fue una demostración de poder de mercado: tres pinturas de Klimt, entre ellas la de Elisabeth Lederer, junto con otros artistas, constituyeron la parte más valiosa de la puja.
“El sueño (La cama)” – Frida Kahlo
Noviembre está siendo el mes de la tercera subasta más alta. Ha sido el autorretrato de Frida Kahlo de 1940, El sueño (La cama) la adjudicada por 54.7 millones de dólares en la misma casa de subastas.
Esta obra introspectiva, en la que la artista aparece dormida bajo un esqueleto con dinamita batió el récord para una mujer artista en subasta, y el comprador permanece anónimo.
Subastas históricas en París – récord para Modigliani
Fuera de Nueva York, el mercado europeo también protagonizó movimientos destacados.
En París, durante la semana de Art Basel, Sotheby’s registró un récord histórico en ventas de arte moderno y surrealista, con unas subastas que recaudaron 89,7 millones de euros.
Uno de los lotes estrella fue el retrato Elvire en buste de Amedeo Modigliani, que se vendió por 27 millones de euros, marcando el récord más alto para este artista en subasta en Francia.
Este éxito europeo indica que la demanda de coleccionistas por piezas de alto nivel no está limitada al mercado estadounidense: las capitales como París se reafirman como escenarios clave para el coleccionismo de élite.













