Las nuevas soluciones de microarquitectura permiten extender el uso de la terraza

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Si algo ha dejado claro este último año es que quien tiene la posibilidad de tener un espacio al aire libre en su propia vivienda, tiene un tesoro.

De hecho, si el verano pasado fue el gran boom de los toldos, este es el de las pérgolas, una solución arquitectónica que permite que, durante los meses de otoño y primavera, sea viable también el uso del espacio exterior forma habitual e, incluso, que, durante el invierno, dependiendo de la instalación que se elija, se pueda ganar un espacio adicional a la vivienda.

Aunque predominan las instalaciones de techo fijo, en los últimos años también están sumándose nuevas alternativas. Sin duda, la gran novedad son las pérgolas bioclimáticas.

Los decoradores y arquitectos aprecian su versatilidad, al extender el uso de jardines e incluso terrazas gracias a su gestión climática automatizada, ya que se modulan en función del tiempo, permitiendo una ventilación totalmente natural. La incorporación de unos sensores climáticos permite que las lamas se abran o cierren de forma automatizada en caso de lluvia, viento o incluso heladas.

El uso de techos móviles ha aportado también mayor confort, cubriendo el techo de manera parcial o total, según sea la climatología.

A este tipo de soluciones para disfrutar las terrazas todo el año se suma una creciente demanda de cubrir las piscinas, tanto en viviendas individuales como en comunidades, ya que garantizan un uso y disfrute fuera de los tres meses estivales, tanto para proteger la instalación y reforzar la seguridad, como para darle uso fuera de temporada. En el último año se ha incrementado el interés por optimizar el uso de los espacios exteriores” detallan desde la empresa líder en cubiertas de piscina de Europa, Abrisud.

Las pérgolas bioclimáticas, además, aportan grandes alternativas deco, como cortinas de cristal y estores de membrana textil que refuerzan la climatización natural y permiten integrar las distintas estancias de un hogar, sin saltos visuales entre el comedor y el espacio exterior.

Otra de las grandes tendencias que hemos apreciado en los últimos meses es el interés por mejorar la iluminación exterior, principalmente con luces led, que aportan una agradable sensación de bienestar y calidez, con un bajo consumo.