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Cómo entrar en el Banco de España sin ser ladrón

El Banco de España, en la confluencia entre la céntrica Calle Alcalá y el Paseo del Prado, en Madrid, es uno de los grandes enigmas de la capital para quienes alguna vez han pasado por delante de este edificio.

Se trata de una de las instituciones más emblemáticas del país, tanto por su papel en la política económica como por las leyendas sobre el acceso a su caja fuerte, que se dice que, a 48 metros de la superficie de la Cibeles, esconde 281 toneladas de oro.

Aunque gracias a la serie La Casa de Papel, muchos creyeron descubrir sus secretos, lo cierto es que su rodaje se mantuvo lejos del edificio original. Es decir, aún son pocos los privilegiados que pueden decir haberlo visto.

No obstante, este año se han abierto las puertas de una de las instituciones más importantes y poco conocidas del país gracias a visitas guiadas que hoy en día se pueden reservar y que tienen carácter gratuito.

Entrar en el Banco de España no es solo acceder a un edificio histórico, sino acercarse al corazón del sistema financiero español. Aunque sus funciones se integran desde 1999 en el Eurosistema —con el Banco Central Europeo como eje—, la institución sigue siendo clave en la supervisión bancaria, la estabilidad financiera, las estadísticas económicas, la gestión de reservas y la emisión de análisis sobre la economía nacional.

El papel económico del Banco de España

Uno de los elementos que ha devuelto protagonismo al organismo, con imágenes de pequeños inversores haciendo colas kilométricas, han sido las últimas subastas de Letras del Tesoro desde que empezó a escalar la inflación. Aunque su emisión corresponde formalmente al Tesoro Público, el Banco de España es quien gestiona operativamente las subastas y canaliza una parte importante de la demanda.

Con el IPC de octubre recogiendo uno de los peores datos del último año, el 3.1%, no es de extrañar que en los últimos años las letras se convirtieran en el refugio favorito de los perfiles más conservadores. Esto sirvió para volver a poner en relieve el papel del Banco de España como punto de encuentro entre la deuda del Estado y los ciudadanos en materia financiera.

“La misión (…) es favorecer el crecimiento económico estable. Para ello, persigue la estabilidad de los precios y del sistema financiero, y contribuye con su análisis a la formulación de otras políticas económicas”, enuncia en su propia página web.

Un edificio joya que ahora es accesible

La sede central del Banco de España es considerada uno de los edificios más significativos de la capital y de las construcciones del siglo XIX. Tanto es así que, ya en 1884, fue premiado en la Exposición Nacional de Bellas Artes. 

Concebido para dotar al entonces Banco Nacional de un espacio acorde con la relevancia de sus funciones —entre ellas, la emisión única de moneda y billetes en todo el país, función que, en la actualidad, la desarrolla la Casa de Moneda y Timbre junto con la emisión de certificados digitales—, el edificio fue declarado Bien de Interés Cultural en 1999. 

Sus arquitectos, Eduardo de Adaro y Severiano Sainz de la Lastra, diseñaron una obra ecléctica donde las fachadas de inspiración clásica conviven con elegantes puertas y rejerías afrancesadas, dando como resultado una construcción tan sólida como refinada, que sigue impresionando a todo el que la contempla.

Ha ido creciendo mediante sucesivas ampliaciones, pero siempre ha mantenido una estética coherente que combina el estilo original con elementos neorrenacentistas. 

Es un símbolo del poder económico del país y una pieza clave en el paisaje urbano del eje Prado–Recoletos.

En su interior se encuentran espacios que hasta hace poco eran desconocidos para el gran público:

  • Patio de Operaciones, coronado por una gran cúpula de hierro y vidrio 
  • Los salones de dirección, con artesonados y decoración al gusto historicista de finales del siglo XIX
  • La cámara acorazada subterránea, que alimentó todo tipo de leyendas urbanas mucho antes de su popularización televisiva
  • Salas con una importante colección artística con obras pictóricas que abarcan desde el siglo XVII hasta la actualidad, entre las que destacan algunas pinturas de Goya y los últimos retratos – en fotografía – que realizó Annie Leibovitz de los Reyes de España.
  • La biblioteca, cuyo diseño fue encargado a la Fábrica de Mieres, que destaca por su estructura metálica vista de hierro fundido, a la que se suman toques de estilo Art Decó como la vidriera superior o la pieza decorativa que preside el centro del patio.

El hermetismo que rodeaba estos espacios fue, durante décadas, absoluto, ya que no era posible visitar sus interiores, lo que alimentaba también sus leyendas. 

Sin embargo, desde el pasado octubre se han impulsado programas de visitas guiadas y recorridos didácticos que permiten a los ciudadanos conocer de primera mano su patrimonio histórico, arquitectónico y documental. Aunque es necesario reservar plaza con bastante anticipación.

¿Cómo entrar en el Banco de España?

Existen dos formas principales de “entrar” en la institución: como visitante o como profesional.

Entrar como visitante

El Banco de España organiza visitas públicas en fechas programadas. Suelen requerir inscripción previa a través de su web oficial debido a la alta demanda y a las estrictas limitaciones de aforo. 

El recorrido abarca algunas de las estancias más representativas, así como explicaciones sobre la historia del edificio y la función del banco en la economía española.

Entrar como profesional

El Banco de España convoca regularmente procesos selectivos para economistas, estadísticos, ingenieros informáticos, expertos en regulación financiera y personal administrativo. 

El acceso suele requerir estudios superiores, pruebas de conocimientos específicos y, en ocasiones, dominio de varios idiomas. Para quienes buscan una carrera en la función pública especializada, la institución ofrece uno de los entornos más prestigiosos del ámbito económico y financiero.