Planificar una reforma para toda la vida

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La vivienda sigue siendo uno de los pilares de la estabilidad familiar. En España, aún hoy, la idea de propiedad sigue ganando sobre la opción de alquiler.

Una de las principales razones que esgrimen los compradores pasa por el precio del alquiler, que al final no se aleja del precio que pagarían por la letra de la hipoteca de una casa propia en la que poder garantizarse la vida. De ahí que, pese a que el sector inmobiliario está en un buen momento de nuevo y las transacciones no cesan, muchas viviendas requieren, tras su compra, una reforma que las habilite para poder pensar en ellas como la vivienda definitiva.

¿Qué requisitos habría que pedir a este tipo de vivienda?

Si lo que se busca es una vivienda para toda la vida habrá que pensar en los devenires que puede traer el futuro.

Según se van cumpliendo años se necesitan una serie de mejoras en las viviendas que pasan por puertas por las que quepa, por ejemplo, una silla de ruedas, duchas, habitaciones con amplitud para poder incorporar, en caso de necesitarse el día de mañana, camas articuladas…

Pero también es importante que las comunidades aprovechen las convocatorias de Ayudas a la accesibilidad en edificios para garantizar que todos sus vecinos pueden acceder a la finca y moverse por las zonas comunes con agilidad y facilidad, sin ningún obstáculo que les entorpezca el paso.

«No hace falta pensar exclusivamente en la gente mayor. Cualquiera, en cualquier momento, puede necesitar una silla de ruedas para moverse tras una operación o accidente. Hay muchas fincas antiguas que no tenían esto en mente y que, gracias a las ayudas y a la concienciación de los vecinos, agilizan reformas para poder poner rampas de acceso, ascensores o incluso puertas automáticas para facilitar la entrada» explican desde la Fundación Mutua de Propietarios, que no solo ayudan a solicitar este tipo de subvenciones sino que asesoran a las comunidades de vecinos en las actuaciones que mejorarían su accesibilidad.

Una tendencia: la accesibilidad universal

Hablar de accesibilidad universal significa excluir todo tipo de barreras para que, cualquier persona, pueda usar y disfrutar de forma normalizada los entornos arquitectónicos en los que vive o necesita acceder para realizar cualquier tipo de gestión o compra.

En definitiva, apostar, más allá de la legislación vigente que lo exige, por un acceso universal, beneficia a toda la población, no solo a quienes en ese momento puntual tienen movilidad reducida. Ofrece independencia y calidad de vida.