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¿Puede repetirse un apagón eléctrico en España a corto plazo?

Red Eléctrica ha endurecido las medidas para mantener la estabilidad del sistema eléctrico español. El operador ha rechazado solicitudes de las compañías para desconectar centrales por tareas de mantenimiento durante los próximos doce meses y les ha pedido que reprogramen esas intervenciones.

La decisión afecta a más de un centenar de instalaciones, según ha publicado Cinco Días. La medida responde al elevado número de paradas simultáneas y a la necesidad de mantener recursos de generación disponibles.

La decisión llega después de varios episodios que han obligado a reducir temporalmente el consumo de grandes industrias.

El 6 de octubre, Red Eléctrica activó en dos ocasiones el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo que permite interrumpir durante un tiempo el suministro a determinados consumidores industriales para recuperar el equilibrio entre generación y demanda. La parada imprevista de la central nuclear de Cofrentes también ha aumentado la preocupación por la disponibilidad de recursos.

Estas medidas reflejan una situación que merece atención, aunque no significan que un apagón generalizado sea inminente. La activación de mecanismos de emergencia y la restricción de determinadas paradas técnicas son herramientas preventivas para evitar que los desequilibrios comprometan el suministro.

¿Por qué preocupa la estabilidad del sistema eléctrico?

La electricidad debe generarse y consumirse de forma equilibrada en todo momento. Cuando disminuye la producción disponible o aumenta la demanda, el operador necesita recursos suficientes para mantener la frecuencia, la tensión y la seguridad de la red.

El problema surge cuando coinciden varias circunstancias desfavorables. Una menor aportación de determinadas fuentes renovables, una demanda elevada y la indisponibilidad de centrales pueden reducir el margen de maniobra. Por eso, disponer de instalaciones capaces de producir electricidad cuando se necesitan resulta fundamental para responder a incidencias.

La parada de grandes industrias es una de las herramientas que utiliza el operador para ajustar el consumo en situaciones concretas. Sin embargo, su uso recurrente genera preocupación por los costes que supone para las empresas y por la dependencia de estas interrupciones para mantener el equilibrio del sistema. El Foro Industria y Energía ha reclamado reforzar las redes, el almacenamiento y las interconexiones, además de contar con suficiente generación gestionable.

La experiencia del apagón del 28 de abril de 2025 también dejó una lección importante: conviene conocer las medidas básicas de autoprotección antes de que se produzca una interrupción eléctrica. No se trata de vivir con alarma, sino de evitar que un corte inesperado deje a una vivienda sin recursos esenciales.

Qué hacer si vuelve a producirse un apagón: consejos prácticos

Preparar algunos elementos básicos y saber cómo actuar permite reducir las molestias y afrontar mejor una interrupción prolongada. Estos son los principales consejos para estar preparado ante un posible apagón eléctrico.

1. Tener linternas y pilas a mano

Conviene disponer de una o varias linternas accesibles y comprobar periódicamente que funcionan. Las lámparas recargables también son útiles, siempre que se mantengan cargadas. Es preferible evitar las velas, especialmente si hay niños, personas mayores o animales en casa, por el riesgo de incendio.

2. Mantener cargado el teléfono móvil

El teléfono permite consultar avisos oficiales y comunicarse con familiares. Una batería externa cargada puede ser decisiva si el corte se prolonga. Durante la interrupción, es recomendable reducir el brillo, activar el modo de ahorro de energía y limitar el uso de aplicaciones que no sean necesarias.

3. Guardar agua y alimentos que no necesiten cocinarse

Es aconsejable contar con agua potable y alimentos que puedan consumirse sin utilizar fogones eléctricos, hornos o microondas. Las conservas, los frutos secos y otros productos de larga duración pueden resultar útiles. No conviene abrir constantemente el frigorífico ni el congelador, porque el frío se conserva durante más tiempo con las puertas cerradas.

4. Disponer de algo de dinero en efectivo

Los cajeros automáticos y los terminales de pago pueden dejar de funcionar si falla el suministro o las comunicaciones. Tener una pequeña cantidad de efectivo facilita la compra de productos básicos cuando no es posible pagar con tarjeta o teléfono móvil.

5. Desconectar los aparatos eléctricos sensibles

Cuando se va la luz, es recomendable apagar o desenchufar equipos electrónicos que puedan verse afectados por una eventual recuperación irregular del suministro. También conviene dejar encendida una luz para detectar cuándo vuelve la electricidad. Una vez restablecido el servicio, es preferible conectar los equipos de forma gradual.

6. No utilizar generadores ni barbacoas dentro de casa

Los generadores eléctricos de combustible deben funcionar siempre en el exterior, lejos de puertas, ventanas y tomas de ventilación. Nunca deben utilizarse en viviendas, garajes o espacios cerrados, ya que pueden producir monóxido de carbono, un gas tóxico que puede resultar mortal. Las barbacoas y los hornillos de exterior tampoco deben emplearse para calentar o cocinar en interiores.

7. Revisar las necesidades de las personas vulnerables

Las personas que dependen de equipos médicos eléctricos, necesitan conservar medicamentos a una temperatura determinada o tienen dificultades de movilidad requieren una planificación específica. Es importante conocer las alternativas disponibles, mantener accesibles los teléfonos de emergencia y solicitar ayuda si el corte pone en riesgo su salud.

8. Seguir únicamente las indicaciones oficiales

Durante un apagón, conviene consultar los canales de Protección Civil, los servicios de emergencia y las autoridades locales cuando sea posible. Las redes sociales pueden difundir rumores o información desactualizada. Si falla la conexión a internet, una radio portátil a pilas o de manivela puede ayudar a recibir información.

9. Extremar la precaución al desplazarse

Los semáforos pueden dejar de funcionar y algunos accesos, ascensores o sistemas de transporte pueden quedar interrumpidos. Si se conduce, hay que extremar la atención en los cruces y respetar las indicaciones de los agentes. Si una persona se queda atrapada en un ascensor, debe utilizar el sistema de alarma y esperar asistencia, sin intentar salir por sus propios medios.

10. Elaborar un pequeño plan familiar

Es útil acordar cómo contactar con los familiares, dónde reunirse si las comunicaciones fallan y quién puede ayudar a las personas que necesitan apoyo. Guardar en un lugar conocido los teléfonos importantes, una lista de medicación necesaria y una pequeña reserva de suministros evita tener que improvisar en plena emergencia.

La posibilidad de un nuevo apagón no debe convertirse en motivo de alarma, pero sí en una razón para prepararse. Las medidas adoptadas por el operador buscan preservar la estabilidad del sistema; en paralelo, disponer de recursos básicos y conocer cómo actuar ayuda a reducir los riesgos si el suministro eléctrico se interrumpe.