Según el Padrón de Españoles Residentes en el Exterior elaborado por el INE, la población española residente fuera de España alcanzó 3.045.966 personas a 1 de enero de 2025, un crecimiento del 4,7% respecto al año anterior, y que es fiel reflejo de la movilidad laboral y familiar que mueve a cada vez más profesionales españoles en el extranjero.
Un talento que sale y que, no siempre, acaba volviendo pese a haberse formado en nuestro país, uno de los que mejor reputación tiene a nivel de universidades y Formación Profesional.
Los cinco perfiles con mayor demanda en el mercado laboral europeo por los desequilibrios laborales y la escasez de profesionales especializados son: especialistas en tecnologías de la información (desarrolladores y perfiles DevOps), profesionales sanitarios (enfermería y medicina), ingenieros (industrial, mecánico y eléctrico), técnicos de oficios cualificados (electricistas, fontaneros y carpinteros procedentes de la Formación Profesional) y técnicos de automoción y mantenimiento.
Más allá de los sueldos, que en la mayoría de casos duplican a España, aunque se diga que el coste de vida fuera también es mayor, por contra, la carga fiscal varía. Mientras que España figura entre los países con tipos máximos elevados, algunos destinos europeos aplican tipos marginales comparables o regímenes fiscales favorables para trabajadores cualificados.
¿Qué tienen estos perfiles en Europa?
Especialistas en TI
La mayoría de las universidades españolas ofrecen grados en Ingeniería Informática y dobles titulaciones con másteres en software y datos, pero, simultáneamente, también tienen cada vez mejor acogida los ciclos formativos de grado superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma y Administración de Sistemas preparan para la empleabilidad rápida.
Los salarios para estos perfiles en países como Alemania, Países Bajos o Reino Unido suelen situarse por encima de España. Según los últimos estudios de comparación muestran promedios anuales para desarrolladores en Alemania alrededor de 50–78.000 euros según nivel, frente a promedios más bajos en España que rondan la mitad de sueldo, lo que explica la salida de perfiles senior y especialistas.
Profesionales sanitarios
La formación universitaria en Enfermería y Medicina en España mantiene altos estándares académicos reconocidos internacionalmente a los que, además, también se suma la FP con ciclos en cuidados auxiliares que facilitan la movilidad a Alemania, Reino Unido o países nórdicos ante su alta demanda.
Las retribuciones brutas para enfermería en varios países europeos superan las españolas; por ejemplo, comparativas periodísticas y estadísticas indican salarios brutos en Alemania notablemente superiores a los de España, lo que combinado con contratos estables atrae talento.
Ingenieros (industrial, mecánico, eléctrico)
Los grados universitarios en Ingeniería continúan siendo la vía principal para la formación de estos perfiles que, además, se ayudan con másteres de especialización y los cursos de FP avanzada (técnico superior en Mecatrónica, por ejemplo) para completar su formación integral y convertirse en algunos de los perfiles más demandados por la industria europea.
Las empresas manufactureras y tecnológicas situadas en centroeuropa ofrecen paquetes salariales y beneficios superiores.
Técnicos de oficios cualificados (electricistas, fontaneros, carpinteros)
La Formación Profesional (FP) en España ha dado un salto cualitativo considerable en las últimas décadas, siendo una de las elecciones con las que se consigue trabajo de forma más directa. Además, se consolida como vía efectiva para salir al exterior gracias a programas duales y homologaciones en Alemania y otros países que facilitan la contratación directa.
La demanda en la construcción y la rehabilitación energética mantiene la presión sobre la búsqueda de estos jóvenes que, con salarios más altos y mayor estabilidad de proyectos, se decantan por probar suerte fuera.
Técnicos de automoción y mantenimiento
Los ciclos formativos y grados de ingeniería técnica en automoción se preparan para el mercado europeo, donde la modernización de flotas y la electrificación generan vacantes.
Los salarios de taller y mantenimiento en Alemania, Países Bajos e Irlanda suelen ser una tentación, teniendo en cuenta, también, que algunos empleadores facilitan la homologación y reubicación.













