La campaña de la declaración de la renta vuelve en pocas semanas y millones de contribuyentes tendrán que revisar su situación fiscal antes de presentar el IRPF correspondiente al ejercicio 2025.
El calendario previsto por la Agencia Tributaria establece que la campaña comenzará en abril y se prolongará hasta finales de junio, con la presentación telemática como principal vía para realizar el trámite.
Como cada año, los contribuyentes podrán consultar sus datos fiscales y acceder al borrador de la declaración a través de Renta WEB, el sistema online de Hacienda. Este documento recoge la información que la Administración tiene sobre salarios, cuentas bancarias, inversiones o deducciones, y sirve como punto de partida para completar la declaración.
Sin embargo, los expertos fiscales recuerdan que el borrador no siempre incluye todos los datos relevantes o puede contener errores, por lo que confirmarlo sin revisarlo puede implicar pagar de más o exponerse a una regularización posterior.
Además, la nueva campaña llega con algunos ajustes fiscales que pueden afectar a muchos contribuyentes, como cambios en algunos tramos de la base del ahorro o nuevas deducciones dirigidas a rentas más bajas.
Revisar con tiempo la documentación y comprender cómo declarar determinados ingresos se vuelve especialmente importante.
Qué datos hay que revisar bien si se mira el borrador y dónde conseguirlos
Uno de los pasos más importantes antes de confirmar la declaración es revisar con detalle la información que aparece en el borrador. Aunque Hacienda recibe datos de empresas, bancos o administraciones públicas, la información no siempre está completa o actualizada.
El primer bloque que conviene comprobar es el relativo a los datos personales y familiares, ya que influyen directamente en el cálculo del impuesto. Cambios como un matrimonio, un divorcio, el nacimiento de un hijo o la situación de dependencia de un familiar pueden modificar las deducciones aplicables.
También es importante comprobar el domicilio fiscal, porque de él dependen muchas deducciones autonómicas.
Otro apartado clave es el de los rendimientos del trabajo. Las empresas envían a Hacienda el certificado de retenciones con el salario bruto anual y el IRPF retenido, pero siempre conviene contrastar esa información con el certificado que entrega la empresa. En ocasiones puede haber atrasos salariales, indemnizaciones o pagos extraordinarios que aparezcan reflejados de forma diferente.
La vivienda también merece una revisión detallada. Los contribuyentes que compraron su vivienda habitual antes de 2013 pueden seguir aplicando la deducción por adquisición, pero deben comprobar que los datos de la hipoteca estén correctamente reflejados. Si se tiene una vivienda alquilada, hay que revisar que los ingresos estén incluidos y que se puedan deducir gastos asociados como intereses de la hipoteca, seguros o reparaciones.
Otro punto que suele requerir atención es el de las deducciones autonómicas. Muchas comunidades autónomas aplican beneficios fiscales por alquiler, nacimiento de hijos, gastos educativos o inversiones en eficiencia energética. En muchos casos estos datos no aparecen automáticamente en el borrador, por lo que el contribuyente debe incorporarlos manualmente.
Por último, es fundamental revisar los rendimientos del ahorro, que incluyen intereses de cuentas, dividendos o ganancias por venta de acciones o fondos de inversión. Aunque los bancos suelen enviar esta información a Hacienda, puede haber discrepancias o faltar operaciones realizadas a través de plataformas de inversión.
Cómo declarar criptomonedas, beneficios en bancos fuera de España o inversiones en el extranjero
Las inversiones internacionales o en activos digitales han ido ganando peso en los últimos años y se han convertido en uno de los aspectos que más dudas generan en la declaración.
En el caso de las criptomonedas, la normativa española considera que las operaciones generan una ganancia o pérdida patrimonial cuando se venden, se intercambian por otras criptos o se utilizan para pagar bienes o servicios. Esa ganancia se calcula comparando el precio de compra con el de venta y se integra en la base del ahorro del IRPF. Aunque algunas plataformas ofrecen informes fiscales, en muchos casos el contribuyente debe reconstruir su historial de operaciones para calcular correctamente el resultado.
Las cuentas bancarias en el extranjero también deben reflejarse en la declaración si generan rendimientos, como intereses o dividendos. Estos ingresos tributan igual que los obtenidos en España, aunque es habitual que los bancos extranjeros no proporcionen un informe adaptado a la normativa española, lo que obliga al contribuyente a revisar cuidadosamente la documentación.
En el caso de las inversiones en bolsa o fondos internacionales, el tratamiento fiscal es similar al de las inversiones nacionales. Los dividendos se declaran como rendimientos del capital mobiliario y las ventas de acciones o ETF generan ganancias o pérdidas patrimoniales. Cuando se utilizan brókeres extranjeros, el contribuyente debe asegurarse de incluir todas las operaciones realizadas durante el año.
Además, si el valor de determinados activos en el extranjero supera ciertos límites, puede existir la obligación de presentar declaraciones informativas adicionales ante la Administración tributaria.
Consejos de experto
Los asesores fiscales suelen insistir en que la mejor forma de evitar problemas con la declaración es prepararla con antelación. Revisar los datos fiscales en cuanto estén disponibles permite detectar errores, añadir información que no aparece en el borrador y valorar si conviene aplicar determinadas deducciones.
También recomiendan prestar especial atención a las operaciones financieras. Las ventas de acciones, fondos o criptomonedas son una de las principales causas de discrepancias con Hacienda, especialmente cuando se utilizan plataformas internacionales. Otro consejo habitual es conservar toda la documentación relacionada con la declaración durante al menos cuatro años, que es el plazo general de prescripción fiscal.
Antes de presentar la declaración, muchos expertos aconsejan realizar simulaciones para comprobar si conviene optar por la tributación conjunta en el caso de las parejas o si se pueden compensar pérdidas patrimoniales con ganancias obtenidas en el mismo ejercicio.
Checklist: documentos que conviene tener a mano antes de hacer la renta
Antes de empezar la declaración, lo más práctico es reunir toda la documentación fiscal para evitar olvidos o errores. Tener estos documentos delante facilita revisar el borrador y completar correctamente los datos:
- Certificado de retenciones de la empresa
- Certificados bancarios de intereses y cuentas
- Informes fiscales de brókeres o plataformas de inversión
- Historial de operaciones con criptomonedas
- Recibos de hipoteca o certificados del banco sobre la vivienda
- Contratos y justificantes de ingresos por alquiler
- Justificantes de deducciones (guardería, donaciones, eficiencia energética, etc.)
- Datos de seguros vinculados a la vivienda o a la hipoteca
- Documentación sobre planes de pensiones o aportaciones realizadas
- Datos de cuentas o activos en el extranjero
Reunir esta información antes de entrar en el sistema de la Agencia Tributaria no solo ahorra tiempo, sino que ayuda a revisar el borrador con mayor precisión y a evitar errores que podrían derivar en una revisión posterior por parte de Hacienda.







