Un publicista explica en un libro por qué gustan tanto los antihéroes

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MADRID, 07 (SERVIMEDIA)

El director del grado en Publicidad y Relaciones Públicas de la Universitat Abat Oliba CEU, Alfonso Freire, aporta una innovadora clasificación en siete arquetipos de la figura del antihéroe. En el libro ‘Los antihéroes no nacen, se forjan’ (UOC Ediciones) explica por qué gusta tanto ese tipo de persona.

Freire llevaba tiempo preguntándose porqué actualmente el personaje con tirón popular no es el héroe intachable, que no flaquea en la fidelidad a sus principios, sino una persona con contradicciones, vicios e imperfecciones, en cuya vida hay dignidad y villanía por iguales dosis.

En su libro, el autor se atreve a actualizar el concepto clásico de antihéroe a la luz de los géneros actuales. Rompe con el clásico monomito o viaje del héroe y propone un nuevo patrón narrativo más propio de los personajes que protagonizan gran parte de las narrativas actuales. Además, el autor se aleja de la clásica concepción cercana al personaje de bufón sátiro o pícaro y reserva el calificativo de antihéroe a esos personajes que, pese a su ambigüedad y los claroscuros de su biografía, sí acaban alineando su propósito vital con el bien común, aunque partan de motivaciones no precisamente filantrópicas y sus métodos sean extravagantes a ojos de las leyes y las convenciones sociales.

Además, a partir del análisis de protagonistas de ficciones contemporáneas, Freire se aventura a encuadrar a los antihéroes de nuestros días dentro de siete arquetipos: dual, mercenario, errante, poseído, ladrón, justiciero-vengador, demonio o endemoniado.

Bajo el foco de este especialista en construcción de narrativas, desfilan a lo largo de la obra algunos de las figuras de ficción más significativas: Harley Quinn, Deadpool, Dexter Morgan, Walter White, Tyrion Lannister, Thomas Shelby, Jax Teller, Geralt de Rivia, Mad Max, Kratos o Ezio Auditore, entre otros. Cine, cómic, series y videojuegos, consumidores de diversos canales y formatos podrán reconocer y verse reconocidos en el análisis de algunos de sus personajes favoritos.

Finalmente, el autor desvela qué aspectos de la construcción y marca personal de estos personajes explican su capacidad para hacer saltar resortes de identificación entre el público. Es decir, expone las causas de que hoy gusten tanto los antihéroes.