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Comprobar el borrador de la renta paso a paso

Antes de confirmar el borrador de la declaración de la renta conviene dedicar unos minutos a revisarlo con calma. Se trata de una propuesta que elabora la Agencia Tributaria con la información fiscal que tiene registrada sobre cada contribuyente, pero no siempre incluye todos los datos ni refleja cambios recientes en la situación personal o económica. Por eso, comprobar el borrador paso a paso es una de las recomendaciones habituales de los expertos fiscales.

En la guía sobre cómo preparar la declaración y evitar errores frecuentes publicada por Hispamer se explica precisamente la importancia de revisar los datos antes de presentar la renta y comprobar que toda la información es correcta. Partiendo de esa base, revisar el borrador es el paso final para confirmar que los ingresos, las retenciones y las deducciones aplicadas coinciden con la realidad y evitar problemas posteriores con Hacienda.

Qué datos se incluyen en el borrador de la renta y de dónde los obtiene Hacienda

El borrador de la renta es un documento que reúne los principales datos personales, familiares y económicos del contribuyente para calcular de forma preliminar el resultado de su declaración. En él aparecen, por ejemplo, los rendimientos del trabajo, las retenciones aplicadas en la nómina, los intereses de cuentas bancarias, dividendos, rendimientos de inversiones o determinados datos relacionados con inmuebles.

Toda esta información procede de los llamados datos fiscales que la Agencia Tributaria recibe a lo largo del año de diferentes entidades. Las empresas comunican los salarios pagados y las retenciones aplicadas a sus trabajadores, los bancos informan sobre intereses de cuentas o dividendos, y otras entidades trasladan datos sobre hipotecas, planes de pensiones o productos financieros.

Con estos datos, Hacienda genera una propuesta de declaración que el contribuyente puede consultar en el servicio Renta WEB antes de presentarla. Sin embargo, el borrador se elabora únicamente con la información disponible en las bases de datos de la Agencia Tributaria. Si algún dato no ha sido comunicado o se ha producido un cambio personal durante el año —por ejemplo un nacimiento, un matrimonio o una nueva deducción— es posible que no aparezca automáticamente en el documento.

El borrador no debe entenderse como una declaración definitiva, sino como una base sobre la que el contribuyente debe revisar y completar la información antes de confirmarla.

Cuáles son los errores más comunes que hay que revisar

Uno de los fallos más habituales es que falten datos personales o familiares que influyen en el cálculo del impuesto. Cambios como el nacimiento de un hijo, un matrimonio o una situación de discapacidad pueden dar derecho a deducciones que no siempre aparecen automáticamente en el borrador.

También es frecuente que el borrador no incluya determinadas deducciones fiscales. Por ejemplo, algunos gastos deducibles —como cuotas sindicales o determinadas deducciones autonómicas— no siempre están registrados en los datos de Hacienda y deben añadirse manualmente para que se tengan en cuenta en la declaración.

Otro punto importante es comprobar que los ingresos y retenciones coinciden con los documentos que tenga el contribuyente, como certificados de retenciones de la empresa o justificantes bancarios. Si hay discrepancias en los rendimientos del trabajo o en las retenciones practicadas, el resultado final de la declaración puede cambiar.

También conviene revisar los datos relacionados con inmuebles, como la referencia catastral o los rendimientos por alquiler, así como cualquier ingreso adicional que no aparezca reflejado en los datos fiscales.

Cómo corregir errores si se detectan en el borrador

Si durante la revisión se detecta algún error o falta de información, el borrador puede modificarse fácilmente antes de confirmarlo. En el propio servicio Renta WEB existe la opción de editar los datos para añadir ingresos, corregir cifras o incluir deducciones que no aparecen automáticamente.

En muchos casos, el propio sistema muestra avisos o advertencias cuando detecta que puede faltar información. Estos mensajes sirven para que el contribuyente revise determinadas secciones y complete los datos necesarios antes de finalizar la declaración.

Una vez realizados los cambios, el sistema recalcula automáticamente el resultado de la declaración para reflejar la nueva información. Solo después de comprobar que todos los datos son correctos conviene confirmar el borrador y presentarlo.

Si el contribuyente detecta errores después de haber presentado la declaración, también puede corregirlos posteriormente mediante una rectificación o declaración complementaria. Sin embargo, lo más recomendable es revisar el borrador con detenimiento antes de enviarlo, ya que así se evitan trámites posteriores y posibles problemas con Hacienda.