La economía portuguesa ha evolucionado considerablemente en la última década.
Tras la crisis financiera de principios de los años 2010, el país consolidó un crecimiento diversificado que ya no depende exclusivamente de sectores tradicionales como la agricultura o el turismo, sino que incorpora tecnologías emergentes, energías renovables, startups digitales, servicios profesionales y empresas orientadas a la exportación y la innovación.
Esta transformación, apoyada por políticas públicas, acceso al mercado europeo y un entorno jurídico estable, ha convertido a Portugal en un destino atractivo para emprendedores especialmente de España y otros países de la Unión Europea.
¿Qué lo hace tan atractivo con país de emprendimiento?
- Acceso al mercado de la Unión Europea sin barreras aduaneras.
- Apoyos gubernamentales e incentivos fiscales para nuevos proyectos y empresas innovadoras.
- Programas de creación empresarial simplificados, como “Empresa na Hora”, que permiten iniciar una actividad con trámites rápidos.
- Costo de vida y operativos relativamente competitivos frente a otros mercados europeos.
- Ecosistema de startups y redes de apoyo, incluyendo incubadoras, aceleradoras y eventos como el Web Summit.
Estos factores explican por qué cada vez hay más españoles emprendiendo en Portugal, ya sea para establecer una empresa local, ampliar un negocio existente o aprovechar condiciones fiscales que pueden resultar más favorables que en su país de origen.
Nuevos negocios y sectores con potencial en Portugal
Portugal ofrece oportunidades interesantes para distintos modelos de negocio.
Algunos de los sectores con mayor dinamismo actual son:
- Tecnologías de la información y startups digitales, incluyendo desarrollo de software, servicios en la nube y e-commerce.
- Servicios profesionales especializados (consultoría, marketing digital, diseño, fintech).
- Energías renovables y sostenibilidad, con inversiones públicas y privadas en solar y eólica.
- Turismo sostenible y servicios asociados, especialmente en destinos fuera de los grandes centros urbanos.
- Negocios orientados a mercados lusófonos (Brasil, Angola, Mozambique) mediante exportación de servicios y productos.
En general, Portugal no restringe el capital extranjero ni exige condiciones diferentes a ciudadanos de la UE para constituir una empresa, lo que facilita la entrada de emprendedores españoles y europeos.
Requisitos de residencia y tiempo mínimo en el país
Para emprender en Portugal desde España (ambos países dentro de la UE), no es obligatorio residir en el país desde el primer momento para constituir una empresa. Sin embargo, si el objetivo es establecerse fiscalmente y aprovechar regímenes fiscales atractivos, conviene considerar lo siguiente:
Para ser residente fiscal en Portugal, normalmente hay que pasar más de 183 días al año en el país o demostrar que se tiene allí la residencia habitual. Este criterio determina cuál es tu país de tributación principal.
La residencia fiscal es un factor clave si quieres acogerte a regímenes especiales como el Non-Habitual Resident (NHR) o sucesores, que ofrecen tratamientos fiscales beneficiosos por hasta 10 años.
Si simplemente constituyes una empresa y vives en España, puedes operar como ciudadano europeo, aunque tu residencia fiscal personal seguirá siendo en España, lo que implica obligaciones fiscales en ambos países.
Impuestos para emprendedores en Portugal
Tributación de empresas
Una vez constituida una sociedad en Portugal, los impuestos principales que afectarán a tu actividad son:
Impuesto de Sociedades (IRC): tipo general alrededor del 21% sobre beneficios, con reducciones para pequeñas empresas en los primeros tramos.
Derrama municipal: impuesto adicional municipal que puede llegar hasta alrededor del 1,5% de los beneficios.
Derrama estatal (surtaxas): para beneficios elevados pueden aplicarse tramos adicionales entre 3% y 9% según umbrales de beneficio.
IVA: el impuesto sobre el valor añadido estándar es del 23%, con tipos reducidos según el sector.
Además, hay contribuciones a la seguridad social para empleadores que contraten trabajadores portugueses.
Incentivos fiscales
Portugal ofrece varios incentivos que pueden hacer más atractiva la tributación de emprendedores:
Regímenes especiales de impuesto personal, como el NHR o similares, que pueden reducir tu carga fiscal personal sobre ingresos profesionales o provenientes del extranjero por un período determinado.
Créditos y deducciones para I+D y actividades innovadoras.
Programas de subvenciones y apoyo financiero para startups y proyectos en sectores prioritarios.
Es importante tener en cuenta que estas condiciones pueden cambiar con reformas fiscales continuas y negociaciones presupuestarias, pero Portugal mantiene un enfoque general de atraer inversión y emprendimiento.
Cómo darse de alta y crear una empresa paso a paso
En primer, lugar, es necesario definir la estructura legal de la empresa: las formas más comunes son la sociedad por cuotas (Lda) o empresa unipersonal. A menudo no hay requisitos de capital mínimo elevados.
Certificar el nombre de la empresa: se realiza a través de entidades oficiales para asegurarte de que el nombre esté disponible.
Registro de la actividad: se puede iniciar el registro de forma electrónica o presencial. En algunos casos, procedimientos como “Empresa na Hora” permiten operaciones en el día.
Inscripción en Hacienda y obtención de NIF/NIPC: necesarios para operar fiscalmente en Portugal.
Apertura de cuenta bancaria empresarial: para gestionar ingresos, gastos y obligaciones fiscales.
Declaraciones periódicas y cumplimiento fiscal: IVA, IRC, seguridad social y otros informes que dependan de tu actividad.
El costo de constitución puede ser moderado con tarifas administrativas e impuestos de registro suelen estar alrededor de unos 200-400 € dependiendo de los trámites elegidos.
Por dónde empezar
Emprender en Portugal como español es un proceso factible, legal y estructurado que puede realizarse incluso sin residencia inicial en el país, aunque establecer tu residencia fiscal ofrece ventajas fiscales sustanciales. El entorno económico portugués combina acceso al mercado europeo, incentivos, apoyo institucional y una calidad de vida atractiva, lo que lo convierte en un destino importante para quienes desean iniciar un negocio moderno o expandir uno existente.
Para comenzar, la hoja de ruta general es:
- Estudiar y elegir el tipo de negocio y estructura legal.
- Revisar tu situación fiscal personal y decidir si te conviene residir fiscalmente en Portugal o no.
- Seguir los pasos de constitución empresarial y registro fiscal.
- Consultar con un asesor jurídico y/o fiscal especializado en legislación portuguesa para asegurar cumplimiento y optimizar impuestos.
Con esta base, cualquier emprendedor puede abordar el proceso con claridad, sabiendo qué esperar, qué requisitos hay y dónde empezar.



















