CaixaBank registra en mayo un menor crecimiento del consumo con tarjetas españolas

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MADRID, 08 (SERVIMEDIA)

CaixaBank registró un crecimiento del 12% del gasto con tarjetas españolas de media en mayo respecto al mismo mes de 2019. Este porcentaje es dos puntos inferior al de abril (14%), lo que muestra «un ritmo de crecimiento más suave» que la entidad atribuye a la inflación y las incertidumbres económicas.

Así lo pone de manifiesto CaixaBank Research, el servicio de estudios de la entidad, en un análisis publicado este miércoles sobre los datos de consumo doméstico del mes de mayo registrados por la entidad.

CaixaBank explica que la ralentización en el crecimiento se explica por un menor dinamismo del gasto presencial con tarjeta y de los reintegros. «Pese a los buenos datos de empleo, el entorno de incertidumbre económica y de presiones inflacionistas estaría afectando negativamente a las decisiones de gasto de los consumidores», especifica la entidad.

Mientras que el gasto con tarjetas españolas creció un 12%, dos puntos menos que en abril, el realizado con tarjetas extranjeras creció un 16%, 12 puntos más que en abril. En suma, el indicador CaixaBank de consumo –que incluye el gasto y los reintegros con tarjetas emitidas por CaixaBank (tarjetas españolas) y con tarjetas extranjeras en TPV y cajeros de la entidad- creció un 13% de promedio en mayo respecto al mismo periodo de 2019, cifra que es un punto superior a la de abril.

El consumo presencial con tarjetas españolas anotó una subida del 27% respecto a 2019, con un gasto en bienes de primera necesidad, en retail y en ocio y restauración menor respecto a abril (dos puntos, un punto y seis puntos menos, respectivamente). En cambio, en transporte y turismo el gasto mejoró respecto a abril. El comercio electrónico con tarjetas españolas anotó una subida del 60% en comparación con 2019.

Por su parte, las retiradas de efectivo con tarjetas españolas cayeron un 20% respecto al mismo periodo de 2019 en el promedio de mayo.

La entidad también hace referencia en su análisis al indicador de confianza del consumidor que elabora la Comisión Europea y destaca que, pese a que ha mejorado ligeramente en mayo, «aún se encuentra muy por debajo de los valores observados antes de que estallara el conflicto bélico en Ucrania» y que provocó su mayor caída en marzo desde que se inició la pandemia.