La economía de India ha experimentado una transformación profunda en las últimas dos décadas.
A comienzos del siglo XXI, el país era principalmente una economía basada en servicios tradicionales, agricultura y manufacturas ligeras con crecimiento alto pero irregular.
Sin embargo, desde mediados de los años 2000, el crecimiento económico se aceleró gracias a reformas estructurales, liberalización económica y un auge del sector de tecnologías de la información (TI), posicionando a India como uno de los mercados emergentes más dinámicos del mundo.
Durante la última década, el país ha reforzado su papel no solo como proveedor de servicios tecnológicos y de outsourcing, sino también como centro de manufactura avanzada, digitalización masiva y desarrollo de una base industrial más sofisticada. A pesar de desafíos como la inflación, desigualdades regionales o volatilidad global, India ha consolidado tasas de crecimiento que la sitúan regularmente entre las mayores economías del planeta y proyecta escalar aún más alto en las próximas décadas.
India como centro tecnológico y de producción avanzada
En los últimos años, India ha reforzado su posición como centro global de tecnología y manufactura avanzada.
Tecnología de la información y digitalización
El sector de TI, que alguna vez fue sinónimo de outsourcing, ha evolucionado hacia innovación doméstica y global. Empresas indias de software y servicios digitales han pasado a liderar soluciones en áreas como plataformas digitales, fintech y servicios cloud, contribuyendo significativamente al PIB y reforzando el perfil de India como hub tecnológico.
Además, la infraestructura digital ha permitido un crecimiento exponencial de sectores como los centros de datos, cuyo valor se ha disparado en los últimos años con proyecciones robustas de ampliación de capacidad.
Manufactura y ensamblaje tecnológico
Con iniciativas gubernamentales como Make in India y esquemas de incentivos a la producción (Production Linked Incentive), India ha acelerado la producción de tecnología y componentes electrónicos. En el sector de electrónica de consumo, la producción doméstica se ha multiplicado, con exportaciones en crecimiento y una posición destacada como uno de los principales fabricantes de teléfonos móviles del mundo.
Empresas globales, incluidas fabricantes de dispositivos electrónicos como Apple, han expandido significativamente sus operaciones de ensamblaje en India para diversificar cadenas de suministro, lo que fortalece la base manufacturera de tecnología avanzada.
Ecosistema tecnológico emergente
Además de hardware y servicios digitales, India está cultivando capacidades en áreas emergentes como inteligencia artificial (IA), con iniciativas públicas y privadas orientadas a promover investigación, educación y aplicaciones en sectores industriales.
En conjunto, estos avances posicionan a India como un actor relevante tanto en desarrollo tecnológico como en manufactura de tecnología para mercados globales.
La economía india en la actualidad
Crecimiento económico y tamaño
India es una de las economías de crecimiento más rápido entre los países del G-20, con proyecciones de crecimiento real del PIB alrededor del 6.4% para el período fiscal 2026-27, según agencias de calificación, lo que respalda la resiliencia del sector bancario y la economía en general.
Además, India se ha consolidado recientemente como la cuarta mayor economía mundial, con proyecciones de escalar posiciones frente a economías como Alemania en los próximos años.
Estructura interna y sectores clave
La economía india sigue dominada por el sector servicios, pero la manufactura y la industria tecnológica han reforzado su presencia. Sectores como automoción, ingeniería, productos farmacéuticos y electrónicos desempeñan un papel cada vez más crucial en la producción y exportaciones.
El sector financiero y de mercados de capitales también ha crecido considerablemente, con la bolsa de valores india entre las más grandes por capitalización a nivel global, aunque con volatilidad y retos de valoración en el corto plazo.
Desafíos actuales
A pesar de estas fortalezas, la economía enfrenta desafíos como presión inflacionaria, brechas en inversión empresarial, déficits de infraestructura logística y tensiones geopolíticas, que pueden frenar el ritmo de expansión si no se abordan de manera estructurada.
Futuro esperado y retos
Proyecciones y potencial de crecimiento
Los pronósticos globales estiman que India continuará destacándose como una de las economías más dinámicas del mundo, con posibilidades reales de convertirse en una de las tres mayores potencias económicas globales en la próxima década, gracias a su tamaño poblacional, crecimiento demográfico y expansión de mercado interno.
Sectores como tecnología avanzada, manufactura de alto valor añadido y digitalización se espera que impulsen gran parte de este crecimiento futuro, con la meta de que aproximadamente 20 % del PIB pueda provenir del sector tecnológico en expansión hacia 2030.
Principales retos
A pesar de las perspectivas positivas, India enfrenta retos estructurales significativos:
Infraestructura física y logística: la eficiencia logística y la provisión energética sostenible son áreas críticas para sostener un crecimiento manufacturero robusto.
Capital humano y educación: el ajuste entre habilidades laborales y demanda industrial, especialmente en tecnologías avanzadas, sigue siendo un desafío para maximizar productividad.
Balance entre crecimiento y sostenibilidad: ampliar la capacidad industrial mientras se avanza hacia metas ambientales (como emisiones netas cero) requerirá políticas coherentes y adopción de tecnologías limpias.













